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Buenos Aires, 14 Abr (Notimex).- El vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, perdió en sólo cuatro meses la popularidad que lo convertía en un firme precandidato presidencial, al quedar envuelto en un escándalo de corrupción.
El carismático economista de 48 años asumió como vicepresidente apenas el pasado 10 de diciembre, momento en el que se había convertido en la nueva "estrella" de la política argentina.
Incluso ya se hablaba de él como candidato a suceder a la presidenta Cristina Fernández en las elecciones de 2015, pero ahora enfrenta múltiples pedidos de renuncia.
Una encuesta reciente publicada por el diario Perfil reveló que, entre diciembre y abril, la popularidad del vicepresidente se desplomó del 55.6 al 39.8 por ciento, además de que sólo el 15 por ciento de la población cree en su inocencia.
Este es el costo político de una causa en la que Boudou está acusado de abuso de autoridad, violación de deberes de funcionario público, negociaciones incompatibles, malversación de fondos públicos y lavado de dinero. El escándalo que afecta al gobierno comenzó el mes pasado con las acusaciones sobre el tráfico de influencias en que habría incurrido Boudou en 2010 al ayudar a la empresa Ciccone Calcográfica.
Dicha firma, representada por Alejandro Vanderbroele, un supuesto amigo del vicepresidente, estaba en la quiebra y adeudaba 20 millones de dólares al fisco, pero fue rescatada gracias a la intervención de Boudou, quien entonces era ministro de Economía.
Más tarde, la firma estuvo a punto de lograr un millonario contrato por parte del Estado, con Boudou ya como vicepresidente, para la impresión de billetes, pero el contrato se evaporó cuando el caso se hizo público.
Uno de los puntos culminantes de la investigación se registró la semana pasada, cuando se realizó un allanamiento judicial en un departamento del vicepresidente, quien después se lanzó al contraataque.
Boudou denunció entonces al despacho de la familia del procurador general de Argentina, Esteban Righi, y del presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, por supuestas presiones en su contra.
Las declaraciones atizaron aún más el escándalo, ya que Righi renunció y se convirtió en la primera víctima de la crisis política que rodea al gobierno. Leer más...
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