José Martí en los sellos cubanos
Por Elías Gracia.
La presencia del más universal de todos los cubanos es muy notable en las emisiones postales de la mayor de las Antillas, en particular luego del triunfo de la Revolución.
En 1917 la imagen de José Martí aparece en un sello cubano, por primera vez, en el valor de un centavo color verde, que formaba parte de una emisión permanente de nueve estampillas en las que se mostraban los rostros de distinguidos próceres de nuestras luchas independentistas.
Es oportuno recordar la tardía aparición de Martí en los sellos cubanos si tenemos en cuenta que el período republicano se inicia el 20 de mayo de 1902 con la toma de posesión del primer presidente Tomás Estrada Palma.
Hubo que esperar quince años para contemplar el rostro del Apóstol en uno de nuestros pequeños pedacitos de papel. Daba la impresión de que aquella omisión formaba parte de un plan concebido para que, al ocultar su imagen, se enterrara el legado de su pensamiento tan nocivo a los bastardos intereses del amo imperial del norte al que él conoció muy bien porque vivió en sus entrañas, el mismo que imponía sus designios e intereses a los gobiernos de aquella república lastrada con el oprobioso apéndice de la Enmienda Platt en su primera carta magna.
Sin embargo, después del primero de enero de 1959 la imagen martiana ocupó nuevos espacios en nuestros sellos de correos como un aporte al inmenso trabajo de rescate y esclarecimiento de su vida y obra emprendido por la Revolución y ratificado por nuestro líder histórico Fidel Castro cuando aseveró que José Martí es el autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada.
El 28 de enero de 1959, cuando se cumplían 106 años del natalicio de José Martí, el ministerio de Comunicaciones del Gobierno Revolucionario pone en circulación la primera estampilla conmemorativa de la victoria y el inicio de un nuevo período en la filatelia cubana y en nuestro país.
A partir de entonces la presencia martiana en los sellos cubanos aumenta al punto de que a lo largo de estos cincuenta y cuatro años de Revolución han visto la luz hermosas emisiones de un alto contenido histórico.
Un ejemplo muy elocuente es la serie José Martí Hombre Universal. Los nueve sellos que la forman muestran algunos de los lugares que frecuentaba en La Habana durante los años que vivió aquí, a los que se agregan de sus padres, su hijo y su mejor amigo y compañero.
Su padre, don Mariano Martí junto a su casa en la ciudad española de Valencia, su madre doña Leonor Pérez junto a la casa natal de la calle Paula y Martí en 1862, junto al edificio del Colegio San Pablo en la capital cubana, son los motivos de los timbres de cinco centavos
El primer sello de diez centavos presenta a Martí en compañía de su inseparable amigo y compañero Fermín Valdés Domínguez, ambos próximos al Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana que radicaba en el antiguo Convento de Santo Domingo, donde compartía el espacio con la Pontificia Universidad de San Jerónimo.
La Real Cárcel de La Habana, donde Martí guardó prisión a la temprana edad de 16 años por sus ideas separatistas, acompaña su imagen en la siguiente estampilla de diez centavos.
Los tres valores de 15 centavos nos acercan a las Canteras de San Lázaro, sitio donde Martí y otros presos eran llevados diariamente para realizar trabajos forzados, hoy convertido en la Fragua Martiana, así como la finca El Abra, allí Martí vivió durante su deportación a Isla de Pinos (hoy Isla de la Juventud), para terminar con la fachada del Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa, donde Martí pronunció su primer discurso en Cuba.
En el sello de 65 centavos Martí vuelve a aparecer en compañía de su hijo y al fondo el bufete de la calle habanera del Empedrado donde él trabajó en sus años mozos.
Por último, en el sello de 75 centavos se aprecia la imagen de Martí en 1895 junto a la casa de vivienda de la finca La Jatía.
Los sellos fueron impresos en papel cromo por el sistema OFF-SET, en formato horizontal con las medidas 48 por 31 milímetros y perforación del tipo 12 y medio con una tirada de 67,745 series completas. Circuló por primera vez el 28 de enero de 2004.
En el aniversario 160 de su natalicio, la vida y obra de nuestro Apóstol José Martí, el más universal de todos los cubanos, ocupa sitiales de honor en la Filatelia Cubana que se honra al enaltecer su memoria en nuestros sellos de correos.
(Imágenes cortesía del Museo Postal Cubano José Luís Guerra Aguiar y la Dirección de Filatelia de la Empresa Correos de Cuba)












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Comentarios
Legue a Ud. mi mejor abrazo por este programa tan bonito cuyo texto figurará en la sección que a la Filatelia dedicamos en la Cátedra José Martí de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Recinto Metropolitano.
Conocerlo y tener muestras de su amistad en el tiempo y la distancia ha sido un inmenso placer.
Silvia M. Alberti Cayro