Según
datos de la FAO, cada año
se queman aproximadamente 12 000
000 hectáreas de bosques,
lo que representa un 0,3 % de
la superficie forestal declarada
a nivel mundial.
Los
incendios forestales tienen causas
casi siempre prevenibles pues
se deben en su mayoría
a la negligencia del hombre y
es aquí donde juega un
rol fundamental el Cuerpo de Guardabosques
en cualquier país.
Pérdida
de la diversidad biológica
Diferentes
son las causas pero pueden citarse
entre las más citadas:
-Inadecuado
manejo de determinados ecosistemas
frágiles;
-Destrucción
del hábitat natural de
la especie;
-Aplicación
de una agricultura intensiva con
la utilización excesiva
de recursos y baja rotación
de los cultivos;
-Insuficiente
integración de las estrategias
de conservación y uso sostenible
de la diversidad biológica
con las actividades de desarrollo
económico así como
programas para evaluar, conservar
y usar de manera sostenible la
diversidad biológica;
-Apropiación
ilícita de especies de
gran valor, así como la
pesca y caza furtiva;
-Violación
de legislaciones;
-Ausencia
de conciencia y educación
ambiental
-Tala
indiscriminada
La
tala indiscriminada de especies
vegetales, además de constituir
una amenaza para la diversidad
florística también
altera la composición y
abundancia de la fauna asociada
a ella y contribuye al deterioro
de los suelos con la consiguiente
pérdida de su productividad
y de su biota. Otra amenaza identificada
para la flora cubana está
dada en el cambio del uso de la
tierra con pérdida de la
cobertura vegetal y por tanto
de organismos vegetales.
Algunos
problemas asociados al suelo como
la contaminación química,
el cambio de balance de nutrientes
por el empleo indiscriminado de
productos químicos, la
compactación de estos y
el uso intensivo de la maquinaria
pesada, así como otras
prácticas agrícolas
no sostenibles, han contribuido
a la pérdida de la diversidad
biológica, también
el abandono de especies vegetales
tradicionales, por otras de alto
rendimiento, influyó en
la disminución de la diversidad
de la genética vegetal.
Para
la flora autóctona cubana,
la introducción de plantas
foráneas provocó
consecuencias nefastas pues muchas
de ellas tales como el marabú,
el Don Carlos y otras malezas
se han convertido en verdaderas
plagas para los campos cubanos.