La
Habana, 22 nov (RHC).-Como símbolo
de amistad que unen a los pueblos
de Cuba y Dinamarca, fueron reinaugurados
en la Oficina de Asuntos Históricos
del Consejo de Estado de Cuba once
murales creados por el pintor danés
Asger Jorn en el año 1968.
Eugenio
Suárez Pérez, Director
de la Oficina de Asuntos Históricos
del Consejo de Estado de Cuba, afirmó
en el acto de reinauguración
que más allá de su
inconmensurable valor como obras
de arte excepcionales, estos murales
son testimonio y confirmación
de que el arte une a los pueblos.
En
la restauración de las obras
intervinieron el Comité Danés
de Restauración de Pinturas
y Murales de Asger Jorn, el Departamento
de Patrimonio Cultural adjunto al
Ministerio de Cultura de Dinamarca
y el Faellesconserveringer, organización
que traducida al español
significa “Unidos para la
conservación. Por la parte
cubana intervinieron Margarita Ruiz,
Presidenta del Consejo Nacional
de Patrimonio Cultural, Nidia Sarabia,
quien fuera testigo del quehacer
de Jorn en la cración de
su obra y Vicepresidenta de la sección
cubana de la Asociación de
Historiadores Latinoamericanos y
del Caribe (ADHILAC) conjuntamente
con otros artistas e intelectuales
cubanos.
Los murales abarcan una extensión
de ochenta y siete metros cuadrados
de pared con una densa carga de
colores que entremezclan, coherentemente,
elementos figurativos con la más
elaborada, y muy explosiva abstracción.
Asger
Jorn, llega a La Habana invitado
por Wifredo Lam a participar en
el Primer Congreso de Cultura celebrado
en 1968, pero su huella en el paso
por este país sobrepasaría
las palabras.
Jorn
quiso ser un participante activo
en el Evento y legar a nuestro país
su creación artística,
y con la ayuda de Lam encontró
a Celia Sánchez Manduley,
fundadora y forjadora de la Oficina
de Asuntos Históricos.
Celia,
sensible ante la dimensión
artística y humana de Jorn,
le brindó las paredes que
protegen los manuscritos originales
del Apóstol José Martí,
los del Líder de la Revolución
cubana, Fidel Castro y otros textos
de destacadas personalidades vinculadas
al proceso insurreccional en Cuba
de 1952 a 1958. Se unen a ellos
varios fondos de testimonios orales,
fotos y muchos objetos, todos de
un alto valor patrimonial.
Diez
días de incansable trabajo
fueron suficientes para que Jorn
materializara en las paredes del
inmueble su arraigada inspiración.
Suarez
Pérez afirmó que más
allá de bellos murales de
fuerte colorido, el artista estampó
su corazón y el amor que
sentía por Cuba.
Además
de la presencia espiritual de Asier
Jorn, Celia también impregnó
su cubanía en una franja
que divide dos de los murales del
artista y que hoy se conservan en
la oficina como un recuerdo de esa
inolvidable mujer y de aquel acto,
donde manos danesas y cubanas se
unieron para enriquecer la amistad
de los dos pueblos.
Junto
a los murales de Jorn, prestigian
también las paredes de la
Oficina, una obra del pintor español
Antonio Saura, amigo de Asger Jorn,
y otra del insigne pintor cubano
Raúl Martínez.
En
el acto se encontraban presente,
Johannes Dahl-Hansen, Embajador
del Reino Unido de Dinamarca, Oleg
Sohn, Diputado del Parlamento Danés
y Presidente del Comité Danés
de Restauración de Pinturas
y Murales de Asger Jorn, Margarita
Ruiz, Presidenta del Consejo Nacional
de Patrimonio Cultural de Cuba,
Nidia Sarabia, Vicepresidenta de
la sección cubana de la (ADHILAC)
entre otras prestigiosas figuras
del arte y la cultura en Cuba y
Dinamarca.
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