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José
A. de la Osa
Un
estudio piloto para la aplicación
de las células madre en el
tratamiento de la artrosis de rodilla,
la más frecuente de las enfermedades
reumáticas, se inició
en el Instituto de Hematología
e Inmunología (IHI) del Ministerio
de Salud Pública, y luego
de su aplicación en 21 pacientes
los resultados se muestran "promisorios".
El
proceder consiste en la obtención
de células madre de la médula
ósea del propio paciente,
que se realiza como si fuera una
donación de sangre convencional,
y se administra mediante una inyección
percutánea directamente en
la cavidad articular de la rodilla
enferma.
Las
células madre, gracias a
su capacidad de diferenciarse (transformarse)
en cualquier tipo de célula,
pueden regenerar tejidos dañados
por diversos tipos de enfermedades,
como consecuencia de algún
traumatismo, o simplemente por envejecimiento.
De ahí el surgimiento de
la llamada Medicina Regenerativa
a comienzos de la década
de los 80 del pasado siglo.
El
Doctor en Ciencias Porfirio Hernández
Ramírez, coordinador del
Grupo Nacional de Medicina Regenerativa
del Ministerio de Salud Pública,
informó a Granma que este
proceder lo realizan facultativos
del IHI con la colaboración
de profesionales del Hospital General
Docente Enrique Cabrera y el Instituto
de Medicina Deportiva.
El
científico, quien es también
vicedirector de Ciencia y Técnica
del IHI, indicó que de los
21 pacientes atendidos hasta el
momento, en los que han tratado
31 rodillas, diez de ellos cumplieron
más de tres meses de evolución,
en todos se ha producido una disminución
en la intensidad del dolor que genera
la artrosis y en un 70% de ellos
ha desaparecido totalmente.
También
se observan, dijo, "mejorías
promisorias en las estructuras de
la rodilla" de acuerdo con
los estudios radiográficos
y ultrasonográficos, y en
ningún caso se han presentado
efectos adversos secundarios al
tratamiento.
Para
los especialistas estas evaluaciones
resultan "muy estimulantes",
pues aportan evidencias de que el
método empleado es factible,
simple, seguro, económico
y de mínima invasión.
Sin embargo, aclaró que para
poder llegar a conclusiones definitivas
en cuanto a los beneficios reales
que puede comportar este proceder
terapéutico, habrá
que esperar por la evaluación
de un mayor número de pacientes.
La
artrosis o enfermedad degenerativa
de las articulaciones, conocida
también como osteoartrosis,
afecta fundamentalmente las manos,
las caderas y las rodillas. Esta
dolencia, que suele aparecer de
manera gradual y progresiva, se
hace evidente aproximadamente en
el 10% de las personas mayores de
60 años, cuando la capa protectora
situada en los extremos de los huesos,
el cartílago (una especie
de almohadillado), se desgasta y
los huesos subyacentes empiezan
a rozar entre sí.
A
comienzos del siglo XXI, los especialistas
consideran que el tratamiento de
la artrosis de rodilla continúa
siendo un "verdadero desafío
terapéutico".
Tomado
de Granma
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