Naciones
Unidas, 9 mar (RHC-PL).- El jefe
de la Misión de Estabilización
de Naciones Unidas en Haití
(MINUSTAH), Edmond Mulet, calificó
de extraordinario el trabajo de
los médicos cubanos en ese
país caribeño asolado
por un terremoto el pasado 12 de
enero.
Esos
profesionales laboran en todos los
rincones de Haití, en una
forma extraordinaria, con entrega
y amor y muchas veces en condiciones
difíciles, realmente terribles,
dijo el funcionario en declaraciones
exclusivas a Prensa Latina en la
sede de la ONU.
Pese a esa situación, ellos
están ahí, comprometidos,
esforzándose en una forma
realmente admirable, agregó.
Yo me quito el sombrero y me inclino
ante el trabajo que hacen los médicos
cubanos en Haití, no solo
después del terremoto del
12 de enero, sino desde mucho antes,
precisó Mulet, de nacionalidad
guatemalteca.
Sobre la actividad del contingente
cubano, Mulet resaltó que
se trata de una presencia y una
solidaridad que se ha manifestado
desde hace años.
Explicó que el mandato de
la MINUSTAH no abarca el tema médico,
pero que esa misión mantiene
relaciones cordiales con los médicos
de Cuba, quienes, apuntó,
son autosuficientes y hacen su trabajo.
En el momento del seísmo
unos 400 cubanos laboraban en el
sector de la salud en Haití,
cifra que asciende a casi mil 500
en la actualidad, incluidos haitianos
que estudiaban medicina en Cuba.
El contingente también cuenta
con profesionales de 22 naciones
de América Latina y el Caribe
y siete de Estados Unidos, graduados
en la Escuela Latinoamericana de
Medicina en Cuba.
La primera brigada de médicos
cubanos llegó a Haití
en 1998, como respuesta al devastador
paso del ciclón Georges que
afectó a ese país
caribeño en septiembre de
ese año.
Mulet asumió la jefatura
de la MINUSTAH en reemplazo del
tunecino Hedi Annabi, quien murió
durante el terremoto junto con su
segundo, el brasileño Luiz
Carlos da Costa, y el comisionado
de policía de la ONU en Haití,
el canadiense Doug Coates.
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