Capriles toca a las puertas, pero no a los corazones
Por Oliver Zamora Oria
La elite de la oposición política venezolana está desesperada y no es para menos; incluso sus propios analistas, hábiles a la hora de confundir deseos con realidad, reconocen que los “pistones” de Henrique Capriles no funcionan bien. Hay una realidad innegable, las encuestas hablan sobre una ventaja de Chávez de hasta cuarenta puntos sobre su rival, las menos optimistas señalan diez puntos de diferencia a favor del mandatario. Como se dice en Cuba: tantas miradas no pueden estar equivocadas.
Este domingo, el ex vicepresidente y periodista, José Vicente Rangel, se refirió a las declaraciones de un asesor norteamericano de la campaña de Capriles, quien reconoció con frustración la imposibilidad de remontar la ventaja del mandatario en solo cinco meses y pidió a su cliente que reformule la campaña porque algo está fallando, quizás todo.
La situación comienza a crear divisiones dentro de las filas contrarrevolucionarias venezolanas, es decir, no hay consenso sobre como el “único candidato” de la oposición conduce su campaña; saben que las elecciones del 7 de octubre son la última posibilidad en muchos años, pues de no ganar, estarían condenados al ostracismo por seis años, un periodo suficiente para consolidar con mayor fuerza el proceso de cambios en Venezuela. ¿Cuán diferente será la vida política en el país sudamericano en 2019? Después de veinte años de derrotas y en la oposición ¿podrá la burguesía venezolana conquistar el poder? Si fallan en las elecciones quedarán, junto a sus fórmulas políticas, desacreditados ante la opinión pública nacional, incluso, ante sus propias bases.
¿Cuáles son las críticas a Capriles? Sus compañeros de ideología le piden mayor agresividad contra el presidente Chávez y no prometer el mantenimiento de las misiones sociales implementadas por el gobierno bolivariano, pues no está marcando una diferencia y el electorado prefiere a los creadores originales y no a las copias. Pero el fallo va mucho más allá, Capriles se encuentra ahora en un recorrido casa por casa en toda Venezuela sin lograr la conexión con las masas ¿Por qué? Marxismo puro. Hay un problema de clase, el candidato opositor pertenece a una burguesía incapaz de establecer una empatía con los sectores populares, eso ha quedado demostrado en trece años de revolución bolivariana.
¡Pero cuidado! La victoria de Chávez no se deberá a las debilidades de Capriles, al revés, los fallos del aspirante opositor se deben a las fortalezas del mandatario ¿Por qué Capriles evita arremeter contra Chávez y defiende sus misiones sociales? De no hacerlo sería un suicidio político… él lo sabe. Chávez tiene una obra que ha cambiado el país y su forma de pensar, para el también opositor Oscar Schemel, la derecha no ha entendido eso y sigue pensando en un país que ya no existe.
Un último elemento, quizás el más importante, el mandatario sí sabe batirse en las elecciones y lo ha demostrado; conoce las características de su base, de los venezolanos y sobre todo, las debilidades más ocultas de sus oponentes.












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