Cuba busca garantizar suministros de alimentos en medio del cambio climático
IPS. Pinar del Río ha sido golpeado recientemente por varios huracanes, los que se han tornado más intensos como resultado del cambio climático.
En medio del reto de producir más alimentos y de un cambio climático, los campesinos en Cuba vienen con alternativas tales como sembrar cultivos resistentes a la sequía y la cava de pozos para garantizar los suministros de agua y mantener el alimento en la mesa durante los tiempos de sequía, intensas lluvias o huracanes.
Rafael González, un pequeño agricultor de la Cooperativa de Créditos y Servicios le dijo a IPS que “cuando venga la sequía, tenemos vegetales y frutas que se adaptan a las condiciones de sequía y si nos castiga una tormenta, tenemos otras variedades que son resistente a eso también.”
Cuando se acerca la temporada de los huracanes desde junio y hasta noviembre, González del municipio de Manicaragua en las montañas del Escambray recomienda “tener árboles frutales tales como el tamarindo y la guayaba, huertos de diferentes tamaños de plátano vianda y fruta, vegetales tales como el boniato, naranjadas, ñame y malangas estos dos últimos resistentes al viento y la lluvia.”
En esta área de la provincia de Villa Clara a 270 kilómetros de La Habana, “tenemos cultivos tales como la guayaba, aguacate y naranja, que se adaptan a las condiciones de sequía” dijo González a un defensor local de la biodiversidad. Otra de las alternativas seguidas por más de los 120 campesinos en sus cooperativas incluye “retornar a las cultivos que crecían tradicionalmente en esta área.”
Los estudios en el mejoramiento de la semilla, cuya investigación comenzó en Cuba por medio de los centros de investigación agrícola en la década del 80 del pasado siglo, han dado como resultado frutas en condiciones climáticas adversas.
Los pequeños agricultores como González están incluidos en el desarrollo de las semillas mejoradas para obtener buenas cosechas en condiciones ambientales difíciles y que ayudaron a impulsar la producción de alimentos. Estos esfuerzos están apoyados por el Programa de Innovación Agraria Local que ha beneficiado a alrededor de 50 000 campesinos con el apoyo de la ayuda Internacional para el desarrollo.
Desde el 2007, una de las prioridades del Gobierno Cubano ha sido lograr cambios necesarios para incrementar la productividad agrícola y el rendimiento para reducir importaciones. En 2011, Cuba gastó 1.5 billones de dólares en la importación para alimentar a su población de 11.2 millones.
La adaptación al calentamiento global es otro reto enfrentado por la agricultura
Campesinas como Esther Caballero sienten los efectos extremos del cambio climático. “Existen severas sequías en algunos períodos y en otras partes del año llueve intensamente,” dijo a IPS la campesina del poblado de Jibacoa, en Manicaragua.
Desde la segunda mitad del siglo XX, las temperaturas promedios anuales han venido incrementándose en 0.5 grados en Cuba y la frecuencia de lluvias intensas, tormentas y sequías locales severas ha aumentado, de acuerdo con un estudio del 2008 titulado “El Caribe y el Cambio Climático: Los Costos de la Inacción” realizados por los académicos en la Universidad Tufts cerca de Boston.
Aunque no está aún claro si la cantidad de huracanes en el Caribe se incrementarán, sí se tornarán más intensos, dijo el meteorólogo José Rubiera. “Las tormentas estarán alrededor del 12% de más lluvia para cada Grado Celsius de aumento de temperatura,” dijo en un artículo sobre la reducción de riesgos por medio de las estrategias de adaptación, al cual IPS tuvo acceso.
Un estudio por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. “Cambio Climático y Desarrollo en América Latina y el Caribe: Perspectiva 2009” dijo que “Históricamente, la agricultura ha sido capaz de adaptarse a los cambios climáticos graduales pero los eventos extremos del clima representan una gran amenaza para el sector.”
Esto afectará aún más la seguridad alimentaria en los países de América Latina y el Caribe, dice el informe.
Los cubanos ya vieron los suministros de alimentos disminuirse cuando el país fue golpeado por tres devastadores huracanes: Gustav, Ike y Paloma, los que dispararon las alarmas con respecto al enorme impacto de los eventos climáticos y que causaron 10 billones de dólares en pérdidas económicas- lo peor en la historia de Cuba.
Dos de los huracanes de ese verano golpearon a Pinar del Río, 157 kilómetros de La Habana, El investigador Carlos Lopetegui le dijo a IPS que “ni una sola mata de plátano quedó en pie en la provincia.”
Pero gracias a la “biofábrica de cultivo” las semillas se obtuvieron inmediatamente para plantar de nuevo, dijo.
La biofábrica, una iniciativa del Programa para el Apoyo Local a la Modernización del Sector (PALMA) en Cuba, hace posible reemplazar rápidamente los cultivos que han sido destruidos por eventos de temperatura extremos, dijo Lopetegui, coordinador general del proyecto en la provincia.
PALMA comenzó a operar en el 2009 con el objetivo de incrementar la producción de alimentos. La estrategia amplia del programa incluye un punto de mira en la producción agroecológica sostenible y las medidas de adaptación al cambio climático tales como el uso eficiente del agua dijo Maruchi Alonso, la jefa nacional del programa.
Pinar del Río está expuesto a períodos largos de sequía. Generalmente, estos períodos terminan cuando golpean los huracanes- en otras palabras la provincia va de un evento extremo a otro,” dijo Lopetegui.
En 2011, Pinar del Río perdió alrededor de 1 350 hectáreas de arroz, un alimento básico de la dieta cubana en tiempos de sequía.
Uno de los principales beneficios ofrecidos por PALMA es el suministro de sistemas de irrigación para los campesinos. Antes de que se instalen los sistemas, se estudian las condiciones específicas de suministro de agua en cada área, para garantizar el uso eficiente del preciado líquido desde noviembre hasta abril que es la estación de sequía.
En áreas montañosas en Pinar del Río como Puerto Escondido en la municipalidad de La Palma, las lagunas artificiales decoran los pequeños campos, pero su objetivo real es almacenar agua para enfrentar la sequía. Los campesinos con mejores condiciones financieras cubren sus gastos de alquiler de bulldozers para cavar hoyos profundos para las lagunas.
Algunos incluso instalan molinos de vientos para ayudar a irrigar los cultivos. “Casi todo el mundo está tratando de tener uno,”dijo a IPS Roiber Pimentel, un joven agrónomo local mientras llevaba su buey a tomar agua en su pequeña laguna.
Por. Ivet González Republish y la colaboración de Patricia Grogg.
Versión libre al español: Rafaela Manso
Fuente. http://www.ipsnews.net/2012/06/cuba-seeks-to-guarantee-food-supplies-in-changing-climate/












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